7.000 kilómetros con una moto eléctrica

Mark Berdomás ha logrado un viaje de más de 7.000 kilómetros y 22 días de duración para retratarse a los pies de los 89 “Toros de Osborne”.

Con la red de cargadores eléctricos hoy en día es fácil viajar co una moto eléctrica, afirma Mark.

La planificación del viaje

Berdomás comentaba tras su aventura que aprovechó su experiencia planificando para elaborar un planning completo y detallado.

Estudió las rutas entre los diferentes puntos a visitar, los puntos de recarga que necesitaría y sus alternativas, y conoció en detalle el funcionamiento de la motocicleta.

La moto eléctrica Zero DSR/X

Para afrontar este ambicioso reto, Zero Motorcycles España cedió a Mamuts una Zero DSR/X, equipada con un motor Z-Force 75-10X que ofrece 225 Nm de par máximo y una potencia final declarada de 100 CV (75 kW), que le permiten alcanzar una velocidad máxima de 180 km/h.

Además, la Zero DSR/X equipa el pack de baterías Z-Force de 17,3 kWh, que aporta una autonomía máxima de 290 km, y un conjunto completo de ayudas a la conducción de Bosch con prestaciones Off-road.

La logística de los viajes y las recargas de las baterías

Berdomás explica que actualmente, gracias a la completa información que ofrecen herramientas digitales como Electromaps, viajar con una moto eléctrica tan solo requiere cierta planificación y previsión de ‘planes B’.

Hoy en día es muy fácil, hay una extensa red de cargadores por todo el país, y webs o aplicaciones que te facilitan el localizarlas e incluso ver el estado en que está o leer las opiniones de otros viajeros que ya las han usado.

Además, la marca californiana quiere conquistar el Trofeo Maudes, un reto de distancia que por ahora ha sido imposible para una eléctrica. También ha introducido modelos renovados en las categorías Street y Dual Sport.

En resumen, Zero Motorcycles ha demostrado su liderazgo en el segmento eléctrico con su modelo Zero DSR/X y Mark Berdomás ha logrado un viaje de más de 7.000 kilómetros y 22 días de duración para retratarse a los pies de los 89 “Toros de Osborne” que todavía se conservan en la Península Ibérica.